Vestuario vintage: Femenino

AÑOS 20 

La ropa de los años 20 tenía el mismo espíritu que la época. Era una época de exuberancia y euforia tras la guerra, y que acabó con el Crack de la Bolsa de 1929. Hubo una transición hacia una vestimenta más liberadora, olvidando el opresivo corsé, mezclando el estilo masculino con el femenino y reclamando figuras más estilizadas y relajadas. Las cinturas habían bajado, los trajes de baño habían encogido y los largos de las faldas se habían acortado. En resumen, había salido a la luz una mujer en una versión menos exclavizada, pero también más sensual. 
Las “garçonne” serán un emblema de la época. Se trata de una figura estilizada, angulosa, de aspecto andrógino con un peinado, a lo chico,  característico, basado en el pelo liso, corto y con flequillo recto;
El peinado se completa con el sombrerocloché” (sombrero en forma de campana), bien calado hasta los ojos, dejando ver sólo una patilla.



Respecto al maquillaje,  son característicos los ojos con gruesas rayas negras, la boquita de piñón de un rojo intenso, y cejas cuidadosamente depiladas. El maquillaje debía ser muy recargado, no importaba que resultara artificial.





Se evolucionó a los vestidos rectos y planos. El cuerpo se convirtió en algo más abstracto, se realzaban las caderas y la cintura desapareció.  




El charlestón y el jazz influyeron, para usar vestidos cortos y cuadrados detenidos por tirantes delgados y abiertos a los lados, de tela brillante y aplicaciones para brillar lo más posible (el flapper dress). Además se usaban plumas, boas, capas y flecos.
     


Los zapatos están pidiendo a gritos pasarse la noche bailando. El calzado sujeto al tobillo con una tira constituye la esencia de los dorados años veinte, la década de las fiestas desenfrenadas y los maratónes de baile.




En conjunto, un vestuario años 20 se puede resumir en este dibujo y en la caracterización de Angelina Jolie en la película "El intercambio" de Clint Eastwood: 
          



En realidad,cualquier falda o vestido por la rodilla, puede potenciar su lado vintage a base de complementos. 


Fuente: vestidosdefolklorica.blogspot.com




 
AÑOS 30 

La llegada de los 30 trajo consigo la gran depresión de la bolsa con el crack del 29.  El glamour y la transgresión de los 20 ya no tenían cabida en una sociedad que enfrentaba una gran crisis mundial. Estar a la moda pasó a ser un lujo. La industria de la moda debió adaptarse a los tiempos de crisis y crear para un mercado con un poder adquisitivo bajo. La ropa comienza a ser mucho más práctica.


En general la moda se caracteriza por un cambio en la silueta, descendiendo la cintura a su posición anatómica, marcando el talle y ensanchándose los hombros. Se populariza el traje de chaqueta para calle y se elige para fiesta los vestidos con grandes escotes en la espalda.


El largo de los vestidos es de hasta 25cm del suelo en los vestidos de día y tocando el mismo en los vestidos de noche.


Las prendas tendían a marcar la cintura y a entallar la figura. Faldas hasta la altura de la rodilla y trajes chaqueta, combinados con sombreros muy femeninos y elegantes, y con zapatos de tacón son características predominantes de esta década.
       

El color negro combinado con el blanco también es muy representativo de esta época.




Se llevaba el maquillaje mucho más natural que el de los años veinte, y el cabello se lleva con un largo medio, peinado con ondas desde la frente. El rubio era el color de moda, tal como lucían las actrices de Hollywood.


El modelo a seguir fueron las actrices como Greta Garbo y Marlene Dietrich, mujeres de hombros anchos y caderas delicadas, altas y delgadas.

En la actualidad este estilo se ve reflejado por ejemplo en Nicole Kidman en la película Australia.




AÑOS 40 



La moda de esta década estuvo muy marcada por la segunda guerra mundial. Se caracteriza por líneas rectas y cómodas, para una mujer independiente que debe incorporarse al mundo laboral, una de las grandes promotoras fue Coco Chanel. Pese a la sobriedad, se trata de un estilo muy femenino con el que sentirse elegante y romántica.
La silueta lápiz, que es el término popularizado para definir este estilo, se plasma en vestidos ceñidos con un largo hasta la rodillas y, normalmente, con una pequeña apertura en la costura trasera de la falda. Otra posibilidad, son las faldas tubo, de características similares y cintura muy alta.


Ejemplos de falda lápiz


No hay duda de que los años 40 no pasan de moda. Muchos diseñadores apuestan por prendas que caracterizaron aquella época en la que Europa se recomponía después de la guerra. Como hemos dicho faldas tubo o lápiz hasta la rodilla, estolas de piel, trajes sastre, tocados, cinturas marcadas, formas masculinas como el look aviador, guantes…. todo esto resaltando la silueta femenina .






El maquillaje y el peinado se vuelven más clásicos. Una piel ultra-clara, pulida y satinada, que recuerda al polvo de arroz que utilizaban las geishas, es la base de un maquillaje ligero en los ojos, con apenas un toque de máscara y una línea casi inapreciable. Todo el protagonismo está en los labios y su rojo intenso. Las manos también suben el tono con colores intensos, como el rojo o granate.





Hay muchas famosas que se decantan por este estilo, como por ejemplo Scarlett Johanson, últimamente en boca de todos por las famosas fotos robadas...



Además os colgamos un video que habla de la moda de esta década. Ya sabéis, más vale una imagen que mil palabras...







AÑOS 50


Los primeros años de la posguerra devolvió a la mujer al hogar, a las tareas de la casa y a volver a pensar en sí misma. Después de años de angustia, preocupaciones, mucho trabajo y penurias, la mujer pudo vivir en la tranquilidad de su hogar, darse pequeños gustos y ser coqueta. El mundo dejaba una etapa atrás y la moda también lo reflejó.
Desde entonces, la mujer volvió a preocuparse por su belleza, por su estética y su vestir. Debía ser una excelente ama de casa, esposa, mamá y mujer. Todo ello debía quedar reflejado en su cuidado y prolijo aspecto. Es por esto que la moda de los años 50 se destaca por la vuelta del esplendor. Atrás queda el estilo austero y simple de los años de guerra.
La silueta se vuelve a forzar con una cintura muy estrecha, la mujer avispa y por contraste, mucho volumen en hombros, pecho y en la falda que aumenta su vuelo, pero manteniéndose por debajo de las rodillas. Las mujeres estaban hartas del estilo masculino y vuelven las curvas. Comienza el culto a la belleza.


Vestidos ceñidos a la cintura, sujetadores armados, faldas por debajo de la rodilla... La mujer quiere volver a ser sensual, quiere dejar en manifiesto sus curvas, pero sin ser muy provocativa. Ante todo está el recato y el buen gusto, así es la esposa ideal, angelical.



Los trajes volvían a ser la parte principal del ropero de muchas mujeres. La mayoría de las faldas eran estrechas y llegaban a media pierna. Las chaquetas eran entalladas y presentaban un pequeño faldón, así como una solapa muy marcada, pero que no era muy larga.


Tenía mucha aceptación las combinaciones de falda y blusa o bien de falda y conjunto, que consistía en un jersey y una chaqueta de punto combinada, casi siempre del mismo color.
La parte superior iba muy ceñida y modelaba el busto, por lo que requería un corpiño fuerte. Generalmente las mangas eran estrechas y largas o llegaban hasta medio brazo.



Una década en donde se apelaba a la artificialidad, las mujeres no salían a la calle sin maquillaje ni joyas. El maquillaje presentaba nuevos colores para que estuviera a tono con lo último de la moda. En los años 50 era más importante que el maquillaje combinara con la cartera que quien lo llevara. No importaba que el resultado se viera artificial.

Las mujeres cambiaban el color del pelo muy a menudo, se llevaba liso, ondulado, largo o corto. El color más popular era sin dudas el rubio, se usaban también los postizos, y muchas adolescentes recurrían a ellos para imitar la famosa cola de caballo de Brigitte Bardot.







Las orejas siempre quedaban a la vista para poder lucir joyas como aros grandes y con mucho brillo que se combinaban con collares de perlas de una o dos vueltas.




Los pañuelos eran fundamentales para aquellas mujeres que conducían autos descapotables, este se colocaba sobre el peinado que se pretendía proteger.
   





Los guantes eran casi un accesorio obligatorio, a menudo eran del mismo género que el vestido.




Los cinturones anchos fueron el complemento mas importante de la década, para comprimir y resaltar la cintura femenina.



Los zapatos se estilizan y son más puntiagudos, y la cabeza queda coronada por las más elegantes pamelas o sombreros.






Hay que hacer mención especial al "Look de la perfecta ama de casa". Durante los años cincuenta, la mujer se vio de nuevo atrapada en un estrecho corsé, tanto en sentido literal como figurado. Tras haber apoyado a su marido durante la guerra, deseaba volver a ser totalmente femenina, y para ello renunció sin saberlo a parte del terreno ganado para meterse otra vez en la cocina: representaba el ideal de casita en el campo, perfectamente decorada a la última, con electrodomésticos que facilitaban las tareas y con un aspecto impecable desde la mañana a la noche.
Esto, como tantas otras cosas de la época, queda muy bien reflejado en la serie Mad Men, concretamente en el personaje de la mujer del protagonista, Don Draper. Betty (January Jones), es la perfecta ama de casa del sueño americano.


 


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